UPA Aragón reclama la renovación de la autorización del glifosato

 

  • El sindicato UPA, representante de cientos de agricultores y ganaderos del sector agrícola aragonés, se une en la alianza ALAS –Alianza por una Agricultura Sostenible-  para la defensa de las herramientas y tecnologías que contribuyan a la sostenibilidad de la agricultura atendiendo a criterios científicos, medioambientales y económico.
  • El objetivo de esta Alianza es reclamar un análisis puramente científico y técnico en lo que se refiere al uso de cualquier producto utilizado en la agricultura para su aprobación o renovación, huyendo de dogmatismos y simplificaciones.
  • Debe ser únicamente el criterio científico el que guíe las decisiones de la Comisión a la hora de aprobar o denegar una autorización o renovación de una sustancia activa, también del Glifosato.

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Zaragoza, 16 de marzo de 2017.- UPA Aragón se une al manifiesto firmado por ALAS en defensa del glifosato como herramienta para la sostenibilidad del sector agrícola. La alianza ha solicitado sendas reuniones con el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente (MAPAMA) y con la Comisión de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente del Congreso de los Diputados para solicitar su apoyo ante la próxima decisión de la Comisión Europea sobre la renovación de la autorización de uso de glifosato en el ámbito territorial comunitario.

     Al igual que opinan los integrantes de la alianza, desde el sindicato UPA coinciden en señalar que “no disponer de glifosato crearía graves perturbaciones en varios sectores agrícolas de la UE”, lo que “pondría en peligro la competitividad de los agricultores españoles y europeos”.

    Actualmente, está en curso el proceso de renovación del glifosato en la Unión Europa. Antes de que finalice el año 2017, la Comisión Europea deberá pronunciarse sobre la renovación de la autorización de comercialización de esta sustancia activa, empleada desde hace más de 40 años en agricultura y libre de cualquier patente.

     La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), agencia europea encargada de emitir dictámenes científicos sobre la seguridad de los alimentos y sus procesos productivos, concluyó en un informe publicado en noviembre de 2015 que “es improbable que el glifosato suponga un riesgo cancerígeno para los seres humanos y la evidencia no apoya la clasificación con respecto a su potencial cancerígeno”, a lo que añadió que “el glifosato no muestra propiedades mutagénicas, y no tiene ningún efecto tóxico en la fertilidad, la reproducción o el desarrollo embrionario”. En esta misma línea se han pronunciado también agencias reguladoras de Estados Miembros de la Unión, como el Instituto Federal Alemán para la Evaluación del Riesgo (BfR), así como la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) y otros organismos reguladores entre los que destacan los de Canadá, Japón y Australia.

     ALAS –Alianza por una Agricultura Sostenible-, entiende que únicamente el criterio científico que rige las evaluaciones de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria debería guiar las decisiones de la Comisión a la hora de aprobar o denegar una autorización o renovación de una sustancia activa, en este caso Glifosato.

El secretario de General de UPA en Aragón, José Manuel Roche, señala que “la actividad agraria se encuentra altamente supervisada y sus técnicas de producción, perfectamente reguladas y sometidas a los más rigurosos controles”. Los agricultores y ganaderos, apuntan desde ALAS, son los mayores interesados en poder garantizar unas condiciones de producción seguras, respetuosas con el medioambiente, el bienestar animal y el entorno animal con el fin de poder ofrecer a los consumidores productos de primera calidad y máximas garantías sanitarias, y contribuir a la conservación del suelo, la calidad del agua y la biodiversidad.


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